¿Hay
algo de lo que nuestros mayores estén más en contra que de los videojuegos?
Creo que no, o al menos eso es lo que me dice mi experiencia, en cuanto mi
abuelita ve a algún primo mío sin separar sus ojos de alguna pantalla por algún
juego se condena “estos niños que ya no saben jugar y socializar” dice por lo
bajito. Por una parte lleva razón, un niño de 4 o 5 años para disfrutar
compartiendo juego con alguien le es más fácil con juegos de toda la vida cómo
el pilla-pilla que delante de una pantalla, pero por otra, no son conscientes
de que al ver a un amigo que le guste el mismo juego comparten sus resultados
de las partidas o celebran sus logros con sus padres.
Pero,
si nos centramos en los videojuegos educativos, seguro que cambian de opinión y
no son tan drásticos. Estos ayudan a los niños a aprender mientras se
divierten, son llamativos y muy útiles para adquirir ciertos conocimientos.
He
hablado con los niños sobre esto y me han dicho que ellos no usan videojuegos
educativos, que no conocen ninguno, solo juegan a los de baile, deportes o de
entretenimiento. Aun así, me contaron que podían ayudar a aprender mejor los
temas tratados en el colegio, que les gustan más y que les podrían evaluar
mediante alguno de ellos.
En
conclusión, que necesitan que sus maestros innoven de verdad enseñándoles de
diferentes maneras y no tanto libro, prueba escrita… qué si ya se aburren de
ellos, siendo tan pequeños, según vayan creciendo más.
